Limpieza
-Lava el cabello cada 3 días. Si se lava con más frecuencia, se puede generar un exceso de sebo que engrasará el cabello.
-Utiliza champú
Elige un producto que se adapte a tu tipo de cabello (seco, graso, teñido etc.) y una fórmula neutra que respete el pH del cuero cabelludo y que, al mismo tiempo, hidrate y suavice la fibra capilar.
Consejos para cuidar tu cabello
-Moja el cabello y déjalo un rato bajo el chorro de agua.
-A continuación, coge un poco de champú y aplícalo en el cabello. Realiza un suave masaje en el cuero cabelludo y deja que actúe durante unos minutos.
-Evita enjabonar el cabello dos veces, ya que sensibiliza inútilmente el cuero cabelludo.
-Para reconstituir la película protectora del cabello, regenerarla y dejarla más bonita, utiliza un acondicionador. Aplícalo el tiempo indicado y acláralo abundantemente. La más valientes pueden terminar con un aclarado de agua fría para cerrar las grietas y hacer que el cabello brille.
-Finalmente, deja que se seque al natural. Si utilizas un secador, primero, escurre bien el cabello con una toalla y después utiliza el secado a temperatura media. Cuando elijas un cepillo, escoge uno de materiales naturales, que respete la fibra capilar.
Trucos
-En el aclarado, puedes mezclar agua fría con vinagre blanco o limón, para obtener un cabello luminoso con reflejos brillantes.
-Corta el cabello con regularidad.
-Aplica una mascarilla una vez por semana para hidratar en profundidad el cabello.
Una salud de hierro
Para tener un cabello fuerte y brillante, tienes que cuidar tu interior.
-¡Stop al estrés! Fomenta el exceso de sebo, la formación de caspa y la caída de cabello. Puedes hacer una cura de magnesio para relajarte, ya que es un ¡excelente anti estrés!
-Haz deporte . La actividad física ayuda al organismo a eliminar las toxinas. Tras hacer ejercicio, lava bien el cabello para eliminar el resto de toxinas.
-¡Una alimentación equilibrada refuerza el cabello! Proteínas, azufre, zinc, hierro y vitamina B son los cinco componentes alimenticios indispensables para tener un cabello fuerte.
Consejos según el tipo de cabello
El cabello es frágil: a veces está graso y otras muy seco o apagado. Hay que cuidarlo y mimarlo con regularidad.
Cabello graso
La causa es el exceso de sebo, engrasa el cuero cabelludo y el cabello.
Tratamiento: Para sanear un cabello graso, hay que normalizar la producción de sebo y cuidar el cuero cabelludo. Para ello, hay que actuar en profundidad y con suavidad sobre el cuero cabelludo, masajeándolo delicadamente con una loción especial para cabellos grasos.
Cabello seco
La secreción de las glándulas sebáceas no es suficiente y el cabello se seca.
Tratamiento: ¡Hidratación! Un champú hidratante y una mascarilla nutriente es la combinación perfecta para tratar el cabello seco. Cepillar el cabello regularmente con un cepillo suave de cerdas de jabalí ayuda a repartir bien el sebo.
Cabello teñido
El cabello refleja mal la luz y parece apagado.
Tratamiento: Aclara regularmente el cabello con un producto específico que devolverá el brillo y la luminosidad a tu cabello. También puedes añadir el zumo de un limón o una cucharada sopera de vinagre blanco en el último aclarado. ¡Brillo asegurado!
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